Descripción
RESEÑA:
Cuando el sol lastimero del otoño apenas acaricia el preludio del frío y de la nieve, a resguardo, en la azotea de los años, los recuerdos fluyen nítidos y remozados, al amparo de una pluma.
En el primer capítulo, ¡Cómo cambian los paisajes…! el autor sitúa las manecillas de su tránsito, en el acontecer del periplo vital —cuando se van quebrando los rasgos—, sin ocultar para nada las arrugas, frente a su fiel amigo el espejo. Diciembre le llega a la puerta y en el camposanto de las prisas, su refugio son los versos, orillando los cruces y saludando al estuario de arrope y salmuera que a todos y todas nos espera, cuando el río es mar y la mar, es desmayo y quimera.
En el “Tiempo huele a papel”, la elegía en los adentros es un homenaje a unos padres que le mostraron el camino de la empatía y esa poesía interior que solo algunas personas son capaces de componer, con el sigilo del apego y del afecto. En ese mismo capítulo, como tantas y tantas almas en precario, azotadas por el maldito Alzheimer, Joseba nos hace un alegato en positivo, a los pasillos del olvido, al despertar de la negrura, a la acera del suspiro y al volamos, volamos… de una madre que nunca dejó el nido hasta que sus polluelos volasen… y de un progenitor valiente, que lejos de amilanarse, supo adecentar las hojas y el barro roto del nidal y afrontar con cordura y tolerancia, el vuelo de sus vástagos. No les dio tiempo a vivir… y si acaso en estos versos, el autor compone paisajes de esperanza, mientras hoy, ella y él, sus padres, esperan, en otra rama… “Parece que fue ayer…”, mixtura de poemas de amor, cuando los celos ya no son heridas, el frenesí es mirada y las caricias, calandrias mansas que se posan sin boato. ¡Ay, amor… que te marchitas tanto…, polvo de letras en la espera y hasta que uno se vaya…seguirán siendo, una quimera…! Exhala con calma este poemario… y ponte un poco de su perfume, porque el tiempo huele a papel y Joseba lo demuestra…
BIOGRAFÍA
Joseba Sasía Muñoz (Barakaldo, 1957) escribió su primer poema a los doce años, aunque sus libros nacieron, como él dice, «bien entrado el octubre de la vida». Formado en derecho y economía, ha compaginado su trayectoria profesional —con diversas publicaciones y programas de radio— con una fidelidad constante a la poesía como cauce de disfrute, cordura y expresión. Es autor de los poemarios «Sencillamente la vida» (2022) y «Tiempo de amor» (2023), ha aparecido en distintas revistas y ha sido reconocido en certámenes como Poemas de la Mar y sus Gentes y el Lorenzo Oliván (2025). Como suele afirmar sin ambages, «sigo siendo un proyecto».